Aquí estamos. Rodeados de exámenes, de ensayos de MIR, de mareas blancas, y sí, de familiares. Así es la Navidad. Habrá quien acostumbre a regalar cosas y quien critique la Navidad por el espíritu consumista que lo invade todo. Unos cantan villancicos y otros se dan la vuelta cuando empiezan las palmas y las panderetas. Para otros significa el final de la Ley Seca. El principio de otros 12 meses con nuevas oportunidades para casi todo.
Y qué bonito que seamos tan diferentes.